los 12 signos zodiacales por Marta Conde
El comienzo del tercer milenio de la Era Cristiana señalará una de las más grandes aventuras del hombre. Toda ella se va a desarrollar en concomitancia con el fenómeno cósmico de la recesión del punto equinoccial, que se retira para situarse en el signo de Acuario.
Santos, videntes, profetas y papas, han hablado en términos catastróficos de este bimilenario, anticipando en parte las predicciones apocalípticas que parece que ya están operando entre nosotros, a través de ciertos acontecimientos: unos naturales, pero extraordinarios, y otros sin ninguna explicación por parte de la razón.
Según la simbología expresada por la nueva constelación, esta época que se inicia representa la edad en la cual la Humanidad dispone de los conocimientos mayores, que servirán para frenar el tecnicismo de la ciencia por medio de la sublevación del espíritu para que se cumplan sus exigencias.
Se pondrá fin a los experimentos fríos e inhumanos, que se realizan en los laboratorios con el deseo de descubrir el código de la vida y someterlo a nuestra voluntad, ya que esto es una sabiduría ilícita, responsable de las perversiones y desviaciones morales más grandes.
Las investigaciones que se han llevado a cabo hasta hoy demuestran que el conjunto celular humano es susceptible de pasar por manipulaciones monstruosas, que se están aplicando sin pensar en su origen divino.
Sabemos que el cuerpo es árbol, piedra y semilla, que manipulados por los ensayos resultan idóneos para dar nacimiento a un dios o a un demonio.